A P I E   I n f o r m a

Boletín periódico bimensual | Número 05 - Junio de 2009
Sobre la producción de oro

“El oro no es sólo un metal; es junto al agua y la energía el trípode del poder”.
Esto nos lleva a una de las tendencias más importantes registradas desde mediados a fines de la década de los ’90: el desplazamiento gradual de la producción mundial de oro desde África y América del Norte como sector dominante hacia América Latina y Asia”.

Situación mundial
            De la extracción en un comienzo, con la batea en los lechos de los ríos, se pasó a yacimientos en las laderas de las montañas y dentro de éstas, siguiendo las vetas al interior de ellas con el uso de explosivos.
            Hoy, en minas a cielo abierto.
            Dice Carlos Rivas, investigador del Instituto IGE, Buenos Aires: “En forma esquemática, el circuito es el siguiente: se explota utilizando los sistemas satelitales tipo GPS y complejos sistemas geológicos y de prospectiva; luego, puesta en producción la mina, se remueven montañas con gigantescas maquinarias. Decenas de miles de toneladas diarias, que son apiladas mediante correas transportadoras y enviadas a verdaderas canchas donde se decanta el material usando cianuro de sodio (lixiviación). La recuperación del oro se hacen en plantas que utilizan generalmente Carbono”(1).
            En otros casos, luego del decantado con cianuro, el material se envía por ferrocarril hacia los puertos de embarque; de allí a las plantas refinadoras para lograr el lingote de oro.
            Las minas subterráneas de Sudáfrica fueron el centro de producción de oro mundial durante el siglo XX. Con sus vetas, explotaron desde 500  hasta 4000 metros de profundidad. Sudáfrica se ha topado con un problema hasta ahora insalvable: la sismicidad subterránea. Al tener que detonar explosiones más profundas y violentas, la tensión que generan en la infraestructura llega a límites infranqueables para sacar minerales de calidad inferior.
            En 1966 Sudáfrica obtenía 16 gramos de oro por cada Tonelada de mineral; en 2006, sólo 4 gramos.

Minas a cielo abierto
            En la segunda mitad del siglo pasado, las minas subterráneas fueron reemplazadas por minas a cielo abierto, con menores costos pero con concentración de oro muy pobre.

            Gastos de producción de una onza de oro (31,102 gramos)_

Sudáfrica

301 dólares

Australia

261 dólares

Canadá

221 dólares

Estados Unidos

216 dólares

Media anual internacional: 250 dólares

Estos son costos promedio para la última década(2).

            Para el costo de las grandes empresas oscilaba entre 300 y 500 dólares en 2008(3).
Frente a estos costos se comenzó a explotar en países periféricos: Argentina con costos de 186 dólares y Chile o Perú con 120 dólares por Tonelada.
La industria del oro tiene que ir cada vez más a zonas inhóspitas, consecuentemente con mayores costos. Son los balances de las tres más grandes compañías internacionales: Barrick, Newmont y Anglo.
La producción mundial se ha estancado, después de un gran crecimiento desde 1953 hasta 2001:

Año

Producción (en Toneladas)

1953

750

1973

1094

1994

2220

2001

2570

2006

2460

2008

2330

India es el principal gran consumidor de oro; le sigue China.
Dice Carlos Rivas: “El oro no es sólo un metal; es junto al agua y a la energía el trípode del poder. Esto nos lleva a una de las tendencias más importantes registradas desde mediados a fines de la década de los ’90: el desplazamiento gradual de la producción mundial de oro desde África y América del Norte como sector dominante hacia América Latina y Asia”.

Producción Mundial de oro (En Toneladas)

 

1994

2001

2007

2008

Reservas Base 2008

Sudáfrica

580

402

252

250

31000

Estados Unidos

326

335

238

230

5500

Australia

254

285

246

225

6000

Canadá

146

160

101

100

4200

Rusia

136

152

157

165

7000

China

160

185

275

295

4100

Indonesia

45

130

118

90

6000

Perú

47

138

170

175

2300

MUNDO

2220

2570

2380

2330

100000

PRECIO/ONZA EN DÓLARES

385

272

699

900

 

Fuentes: Elaborado sobre datos de U.S. Geological Survey, Mineral Commodity Summaries, enero de 2008 y otros números

            Como podemos comprobar, China sobrepasó a Sudáfrica, Rusia y Estados Unidos y se perfila como el gran productor y a bajo costo para el inicio del siglo XXI.

Argentina

A partir del año 1997, es cuando la mina Bajo la Alumbrera empezó su actividad; la minería en Argentina consistía en la explotación de minas subterráneas para la obtención de minerales usados en la construcción y en la industria. En este estudio no haremos referencia a la Mina Cerro Vanguardia y otras de la provincia de Santa Cruz.
El panorama actual es la de gigantescas minas a cielo abierto. El crecimiento es del 56,5% entre  2005 y 2006. Las inversiones en el período 2003-2006 supera el 490% y el crecimiento de proyectos es de más del 800% (Secretaría de Minería de la Nación).
 Estas inversiones están dirigidas a la extracción de oro y, en menor medida, plata, cobre y metales estratégicos utilizados en la industria aeroespacial de los países desarrollados.
Estas minas utilizan el método de lixiviación en pilas con soluciones de cianuro de sodio, en procesos contaminantes con el riesgo de catástrofes ambientales, si no son rigurosamente controlados.

Aspectos jurídicos y económicos
Este proceso comienza a principios de la década menemista. Empresarios y políticos, con el beneplácito del gobierno, crearon un marco jurídico apto para las empresas multinacionales, vale decir, inmejorables condiciones para esas empresas y la menor injerencia del Estado. Es ilustrativo que la Aduana no haya tenido, durante casi una década, un laboratorio para determinar la cantidad de minerales que eran sacados del país, remitiéndose solo a una declaración de la empresa misma preparado en un laboratorio extranjero.
Se mantienen diecinueve incentivos fiscales a la minería argentina: Doble Deducción de Gastos de exploración (Ley 24.196); Devolución del IVA a la Exploración (Ley 25.429); Estabilidad Fiscal y Cambiaria (Ley 24.196) por 30 años; Amortización Acelerada (Ley 24.196); Exenciones de Aranceles y Tasas Aduaneras (Ley de Inversiones Mineras-Resolución 112/2000); Deducción por Gastos de Conservación del Medio Ambiente (Ley de Inversiones Mineras); Exención de Ganancias (Ley de Inversiones Mineras, Ley 25.161 inc. 22 bis); Regalías (Ley de Inversiones Mineras-Ley 25.161- Inc. 22 bis); Exención del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (Ley de Inversiones Mineras); Capitalización de los Avalúos de Reservas Mineras (Ley de Inversiones Mineras); Devolución Anticipada y Financiamiento del IVA; Exención de Contribución sobre la Propiedad Minera; Eliminación de Gravámenes Provinciales y Municipales; Reembolsos por Puerto Patagónico (Ley 23.018 y su modificatoria Ley 24.490); Exención de Retenciones a las Exportaciones; Exención del Impuesto al Cheque; Reducción  del 100% del Impuesto a los Combustibles Líquidos; Transferencia al Exterior de Capital y Ganancias; no están obligadas a Liquidar Divisas.
Se trata de un acuerdo muy particular, que transfiere el riesgo al Estado, al reasegurar éste por treinta años a las corporaciones transnacionales frente a todo lo que pueda afectar sus inversiones, sus ganancias y hasta el mínimo riesgo eventual. Un verdadero capitalismo de rapiña.
Las empresas mineras funcionan con una relación socio-económica mínima con su entorno. Los proyectos actualmente en funcionamiento no prevén el proceso de los minerales en el país.
El proceso industrial y las ganancias son remitidos al exterior. En el país queda: una regalía no mayor al 3%; el costo de la mano de obra local; compra de insumos de escaso valor industrial.
En otros países existen empresas mineras estatales y de participación mixta. Es el caso del cobre en Chile. Se favorece así una política pública más soberana y transparente respecto a un recurso estratégico.

Mito sobre el desarrollo del empleo
Las corporaciones plantean que buscan una amplia legitimización social, mediante la creación de fuentes de trabajo en lugares alejados y pobres. Veamos la realidad.
La anglo-australiana BHP Billinton, en Chile, es la empresa más rentable de América Latina. Sin embargo, su masa salarial, de 70 millones de dólares, es menos del 1% de las ganancias empresarias.
La industria minera emplea en el mundo al 0,9% de los trabajadores, pero según la OIT, es responsable por el 5% de las muertes laborables reportadas. El número puede llegar al 7%, teniendo en cuenta las no reportadas y la alta morbilidad por las enfermedades laborales que se manifiestan tardíamente.
La minería de este tipo comenzó en la década de los 70. Si partimos de la base que estos emprendimientos tienen una vida útil de 20 años, podemos estudiar los resultados económicos, sociales y ambientales de esta tecnología.

Efectos en el medio ambiente
La Environmental Protection Agency (EPA), oficina de protección ambiental del gobierno, considera que la minería es después del calentamiento global la mayor amenaza a los ecosistemas del planeta, además de ser la mayor industria generadora de contaminación tóxica.
EPA concluye que “la minería en el oeste de los Estados Unidos ha contaminado más del 40% de las cuencas hidrográficas de la región “ y  que “el saneamiento de las minas abandonadas en 32 Estados puede costar 32.000 millones de dólares o más”.
Una mina a cielo abierto remueve cientos de millones de toneladas de tierra y roca; ésta es pulverizada para extraer los minerales. Dado el alto valor del oro y de la plata, se hace rentable volar suelos de todo tipo con explosivos en extensiones kilométricas. El metal extraído es ínfimo. En el caso del oro se estima que se debe remover hasta dos toneladas de desechos por cada gramo de oro.
Para esta producción, como se dijo en un comienzo, se utiliza el proceso de lixiviación.
La roca dinamitada se tritura y muele, se junta en pilas y se riega con millones de litros de agua mezclada con varias toneladas de cianuro de sodio. Esta solución se amalgama con el oro en una solución oro-cianuro soluble en agua que se colecta al pié de las pilas;  una vez que éstas alcanzan una altura de 100 metros, el proceso comienza de nuevo.
El resultado de este proceso es una solución viscosa que se destina a una suerte de grandes lagos llamados “dique de cola”. Estos contienen millones de toneladas de tierra y minerales mezclados con el cianuro, utilizado además en la extracción de los metales pesados presentes en las rocas removidas.
La legislación argentina actual no prevé la participación pública en la aprobación de los emprendimientos. Ante esto crece la preocupación y temores en las comunidades cercanas, relacionados con el acceso al agua. Estas minas requieren miles de metros cúbicos de agua dulce por minuto, por lo que los emprendimientos se abastecen de todas las fuentes cercanas. Se desvían ríos o se extrae agua subterránea. En el proceso, si se llega hasta las napas subterráneas, es preciso bombear el agua constantemente; de lo contrario se crean lagos artificiales que podrían contaminarse con facilidad ya que en las paredes expuestas de la excavación comenzará el proceso de drenaje ácido, lo que a su vez facilita el arrastre de los metales pesados presentes.
Si en el proceso se llegara a filtrar el agua ya expuesta a los compuestos químicos, todo el sistema, la fuente para consumo humano y la agricultura, podrían quedar gravemente contaminadas.
Este riesgo es muy alto y por lo tanto el monitoreo debe se constante. Los procesos de contaminación del agua subterránea son muy lentos y pueden durar decenas de años.

Comunidades afectadas

Resumiendo, a través del mineraloducto de Catamarca a Tucumán, el material de la mina Bajo la Alumbrera, es enviado por ferrocarril a Rosario, donde embarca para Brasil, lugar en el que se procesa el mineral; de esta forma o más procesada, como la del lingote doré (85% oro, 10% plata e impurezas). La refinación final que se obtiene por un proceso físico de gravitación que separa el oro libre y la fundición para el lingote o monedas de oro se hacen en Suiza.
Vecinos de Concepción, provincia de Tucumán, exigen una investigación penal a la Mina Bajo la Lumbrera en Catamarca, por su responsabilidad en la contaminación del agua destinada al consumo humano.
Los vecinos de Catamarca y Tucumán denuncian las constantes roturas del mineraloducto que lleva las tierras a ser procesadas desde la mina Bajo la Lumbrera, en Catamarca hasta Tucumán. Si bien aquel debía estar enterrado a ocho metros bajo tierra, en varios tramos se encuentra a sólo un metro de profundidad bajo el lecho del río.
Se recurrió a la Comisión Internacional de Energía Atómica (CONEA), para hacer los estudios del agua. El resultado señala que la muestra contenía cobre, plata, arsénico, vanadio, cromo, plomo, níquel, mercurio, selenio, molibdeno y oro; los valores para el cromo y el plomo son muy críticos y superan los límites tolerables, establecidos por la OMS para el consumo humano.
Se sospecha que la contaminación del agua está relacionada con los desechos contaminantes generados por la rotura del mineraloducto, que se enterraron años atrás en las inmediaciones del dique de Villa Lola, en Alpa Chiri. Se afirma que los desechos (barros contaminados con cianuro y metales pesados) diseminados por otras roturas son enterrados impunemente, por lo que las napas freáticas de las que se abastecen de agua los vecinos, quedan afectadas.
El poder político y económico de las multinacionales mineras logra trabar herramientas efectivas para que los daños y los costos millonarios de reparación de estos desastres sean afrontados por las propias empresas.
Por su capacidad de afectación ambiental y riesgo a la población se concluye que la minería actual equivale a los basureros nucleares, ya que en ambos casos la contaminación debe ser tratada a perpetuidad.
Entregar la riqueza del subsuelo a estas empresas es abrir las puertas a un grupo que incluye desde empresas serias hasta aventureros del momento, pasando por fuertes “lobbies” políticos y gigantescas corporaciones, cuyo punto en común es que todos pueden causar una catástrofe ambiental.
Todas las actividades industriales pueden generar algún tipo de contaminación. El debate no debe plantearse entonces como desarrollo versus contaminación. Es necesario más bien analizar cómo se pueden minimizar las consecuencias negativas del desarrollo industrial, que en el caso de la minería presenta graves peligros e inconvenientes.

Propuestas

  • Modificar la actual legislación jurídica y fiscal, dado que las mismas son favorables en exceso al interés de unas pocas empresas.
  • Fortalecer la institución nacional y provinciales para lograr el armado de organismos de control sobre las empresas mineras para inspeccionar los trabajos que se realizan, de acuerdo a lo convenido y que permitan evitar hechos de corrupción y hasta de violencia.
  • Montar un laboratorio nacional para determinar la cantidad de minerales que efectivamente se sacan del país.
  • Profundizar en el estudio de la tecnología que permita procesar los materiales extraídos de las minas para la obtención de los metales requeridos.
  • Modificar la irrisoria cifra a recibir como regalía.
  • Desarrollar como política de Estado priorizar los puestos de trabajo locales.
  • Ratificar la Convención número 176 sobre “Seguridad y salud en las minas a cielo abierto” de la OIT.
  • Asegurar que los costos asociados a la reparación de accidentes y a la posible contaminación de las minas después de que dejan de operar, corran exclusivamente a cargo de las empresas mineras.
  • Evitar que las grandes corporaciones mineras se aprovechen de agujeros legales y/o subsidiarias para  proteger sus activos.
  • Estudiar una legislación que se adelante a los hechos y ante los proyectos de minas a cielo abierto plantee estrictos requerimientos financieros y penalidades.

Ing. Luis Chernicoff

1 Engineering and Mining Journal; Junio de 2008

2 ABN-AMRO Gold Market Review y Royal Mutual Funds, Royal Precious Metals Fund, Peripecias Nº 5, 2006

3 Información Minera de Colombia

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